En un mundo justo las infancias son cuidadas: 12 de junio, Día contra el trabajo forzado de niñeces y adolescencias

Foto: Maxi Burgueño

El 12 de junio es, en todo el mundo, el día contra el trabajo forzado de niñeces y adolescencias. En nuestro país, los últimos datos de la Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (EANNA), indican que los niños y las niñas de entre 5 y 15 años que realizan algún tipo de trabajo, remunerado o no, alcanzan los 760 mil.

El trabajo que realizan las infancias constituye un problema complejo y se manifiesta en formas muy diversas. Una de las más ocultas y subestimadas es el ejercicio de las labores para el propio hogar en condiciones de esfuerzo, que se asocian a la esfera de lo privado, sin que se considere ilegal o nocivo y que, además, las asumen mayoritariamente mujeres.

Una de las problemáticas de las infancias que Socorristas en Red – feministas que abortamos, viene visibilizando con la campaña «En un mundo justo las niñas no son madres» es la de la maternidad forzada y la crianza de lxs hijxs. Las niñas y adolescentes que maternan no tienen oportunidad de jugar y recrearse porque deben ejercer tareas que se consideran obligatorias. Incluso muchas de ellas deben dejar de asistir a la escuela para abocarse a la crianza y a las tareas domésticas del hogar.

La campaña impulsada por SenRed está fundada en la convicción de que las niñas puedan elegir ser niñas y vivir como tales, sin que se vulneren sus derechos. La apuesta es seguir insistiendo que en un mundo justo se cuida a las infancias, se les permite disfrutar de su presente, poder decidir sobre su futuro y  que no deben ser obligadas a gestar, parir, criar y realizar tareas de cuidado.

Durante el 2020, lxs activistas Socorristas acompañaron en sus abortos a un total de 46 niñas menores de 14 años, de las cuales cuatro de ellas tenían trabajo remunerado y otras cuatro estaban por fuera del sistema educativo. Mientras que de las 2171 adolescentes de entre 15 y 19 años acompañadas, 668 trabajaban.

Victoria Llarens es parte de Socorristas de Catamarca, y considera que son muchas las violaciones a los derechos de la infancia. Entre ellas las uniones entre niñas y hombres adultos, posicionando a las niñas, obligadas a trabajar dentro de sus hogares y a veces también a maternar, en una relación desigual de poder con sus convivientes, lo que oprime y pone en riesgo el desarrollo pleno para sus vidas.

Foto: Maxi Burgueño
Socorristas de Catamarca – Foto: Laura Aroca

«Cuando nos encontramos con los datos (INDEC 2010) que muestran que en Catamarca 1366 niñas y adolescentes se encuentran en convivencia con hombres adultos, realmente nos quedamos aterradas», comenta Victoria respecto a las apreciaciones surgidas en la colectiva. «Lo más devastador es que se estima que esta cifra volcada a la actualidad, estaría duplicada. Son uniones que ya sean formales o informales las consideramos forzadas». Desde su experiencia, asegura que “esa condición determina y naturaliza los embarazos en niñas y adolescentes».

La deserción escolar y el cuidado de la salud es otra de las vulneraciones a derechos que Victoria ve en cada encuentro con niñas y adolescentes. «Sin dudas la maternidad obligatoria y el trabajo que la crianza conlleva a las niñeces y adolescencias, afecta a su desarrollo personal en general, a su calidad de vida y al desarrollo cognitivo, emocional y social». Incluso si siguen escolarizadas, considera que «el rendimiento académico muchas veces se ve disminuido».

En los acompañamientos a abortar que Socorristas de Catamarca llevaron adelante durante el 2021, «la mayoría de las niñas están a cargo del cuidado de algún familiar, ya sea de hermanxs menores o hijxs, trabajos que no son retribuidos económicamente, sino que se viven como una obligación. Incluso hay niñas que cuidan a adultxs mayores de su familia que necesitan de asistencia constante». Lo preocupante para la activista de Catamarca es la «naturalización del trabajo de las niñas en sus casas, muchas veces truncando la posibilidad de que puedan hacer otras actividades recreativas por la cantidad de horas que les demandan las tareas que desarrollan dentro de sus hogares».

«Siempre que termino un taller para brindar la información sobre cómo abortar de manera cuidada, me moviliza pensar en esta Red que se introduce en estos contextos tan vulnerables, para cambiar significativamente la vida de las niñas y adolescentes», finaliza Victoria Llarens.

Socorristas en Red tiene la apuesta ineludible de cuidar a las niñeces y adolescencias. Así se lee en las páginas del libro En un mundo justo editado por Chirimbote: «Las infancias no son objeto del daño. No son explotadas. No son sentenciadas a las guerras, ni a las opresiones racistas, sexistas, clasistas, capacitistas, adultocentristas». Una apuesta que día a día lxs Socorristas de todo el país emprenden en cada acompañamiento a niñeces y adolescencias para hacer de este, un mundo más justo.

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