Profe, ¿hablamos de aborto?: La ESI y la Ley del derecho a abortar

Socorristas en Red – feministas que abortamos (SenRed) teje pedagogías, desarma los sentidos estigmatizantes sobre el aborto y, en ese andar, construye articulaciones con otrxs. Y la escuela -ese lugar en que se entrelazan saberes, sentires y también, relaciones de poder-, es uno de esos espacios donde hablan de aborto: un desafío pero, también, una exigencia, ya que el aborto es contenido pedagógico dentro de la Educación Sexual Integral (ESI, Ley 26.150) y un derecho ganado con la Ley 27.610.

En el Día Internacional por la Educación No Sexista e impulsadxs por la campaña “El derecho a abortar es ley”, SenRed junto a docentes y activistas se preguntan ¿Qué rol ocupan las instituciones educativas en el acceso al derecho al aborto? ¿Qué desafíos tiene por delante la ESI ahora que el aborto es ley? ¿Cómo llevar el activismo a cada espacio para garantizar el derecho a abortar?

Por la Educación No Sexista, un día feminista

El 21 de junio es el Día Internacional por la Educación No Sexista. Esta fecha fue acordada en 1990 por  la Red de Educación Popular Entre Mujeres (REPEM), reunida en Paraguay, con el objetivo de promover el derecho a la educación de las mujeres de sectores populares en América Latina y el Caribe. Los pilares de la declaración fueron promulgar una educación democrática, respetuosa de la diversidad social, cultural, sexual, etaria y de condición física, cuestionar estereotipos y revertir prácticas discriminatorias, tanto en el ámbito público como privado.

La Escuela y el derecho al aborto 

Esta fecha es una buena oportunidad para seguir hablando de ESI y aborto. Para ello, SenRed dialogó con compañerxs socorristas que trabajan en la docencia y con docentes feministas de diferentes regiones del país.

Uno de los puntos consultados fue el rol que ocupan las instituciones educativas en el acceso al derecho al aborto.

Para Fernanda Pereyra Jamenson, activista de Socorro Rosa San Luis y docente rural en nivel medio en esa provincia, las escuelas “ocupan un rol fundamental para la construcción de sentidos críticos” porque “son el espacio para hablar, problematizar e instruir sobre los derechos de las personas, corriendonos de los lugares comunes, estigmatizantes y dogmáticos a los que nos someten las religiones, por ejemplo”. 

Cecilia Carrizo, psicóloga y docente del Seminario “Interrupción Legal y Voluntario del Embarazo en el Sector de la Salud Pública” de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba, agrega que “es muy importante el rol que tienen que ocupar las instituciones educativas, sobre todo las instituciones públicas, en el acceso a la información con el derecho al aborto”. 

“Poder construir un horizonte donde se haga realidad el acceso al aborto es una tarea educativa” sostiene sobre este punto Valeria Nicora, docente en la cátedra de Salud y Políticas Públicas de  la carrera de Trabajo Social en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba. 

El aborto es un tema cargado de tabúes y hablar de esto puede generar incomodidades en el aula. “Es un tema escabroso, polémico y muchas docentes prefieren no abordarlo por el costo que puede llegar a tener, incluso afectivo, porque es como ir en contra de lo que se supone que se debe hablar en las escuelas”, reflexiona Adriana Barrionuevo, profesora en el Instituto de Formación Docente de Nivel Inicial, Primario y de la Universidad Nacional de Córdoba en la Escuela de Ciencias de la Educación, para quien “lo que hay es una escasa, escasísima o casi nula ocupación del tema en las instituciones educativas” pese a que ahora el derecho a abortar es ley. 

ESI y sus desafíos

Lxs docentxs entrevistadxs que creen primordial la aplicación de la ESI en sus materias, cátedras o seminarios, consideran que los desafíos que enfrenta la misma en el sistema educativo son múltiples.

Para Mir Postiglione Martinetti, socorrista y docente de Teatro y Artes Escénicas en escuelas secundarias de Santa Fe, el más grande de ellos es “poner en palabras” porque “estamos acostumbrades a callarnos, a no hablar, no decir, no sentir”.

“Los retos que enfrenta la ESI en el sistema educativo son muchísimos, sobre todo y en primer lugar será abordar específicamente en nivel inicial, en el nivel primario, nivel secundario, trabajar transversalmente en estas instituciones”, detalla Cecilia Carrizo, quien agrega que también faltan “capacitaciones gratuitas, donde les docentes no tengamos que pagar un curso sobre ESI o IVE”. Además de información actualizada: “En el programa provincial de ESI de Córdoba, hay escaso material sobre aborto en la página web, de hecho está el protocolo del 2016, cuando se denominaba aborto no punible”.

Para Valeria Nicora, “la ESI en el sistema  educativo debe poder federalizarse” y ampliarse al sistema universitario. “La autonomía universitaria no tiene que ser una excusa para  no abordar este trabajo  que  implica a una ciudadanía plena y participativa en todos los espacios educativos”, asegura.

“El mayor desafío de la ESI es poder trabajarla en perspectiva de género y cuestionar el modelo heterosexual binario”, piensa Adriana Barrionuevo. 

“Tendría que haber un trabajo, podríamos llamarle muy entre comillas un trabajo de autoconocimiento, una vuelta sobre sí en ese sentido reflexivo. Y eso es fundamental porque si no a la violencia la vemos siempre en otro lado, afuera. Tiene que haber una afección y una necesidad de trabajar sobre nuestras propias prácticas. Por ejemplo, se pone mucho énfasis en ver lo espectacular y las  micro violencias como las asociadas  a la situación del aborto, no se miran, no se dicen, no se tocan”, agrega.

Activismo socorrista y docencia

Porque en SenRed mueve el deseo de cambiarlo todo, de sacar al aborto del closet y llevarlo a cada espacio habitado, el activismo se refleja también en el aula, allí donde lxs activistas ocupan el rol de docentes. 

“Cuando me siento con las, los y les alumnes a hablar de ESI lo estoy haciendo también desde el activismo feminista socorrista”, dice Fernanda Pereyra Jamenson, para quien el activismo es un “sentir” y “está en todas partes”. “Lo llevo al aula, cuando soy mamá y cuando estoy acompañando a una persona en un aborto”, detalla. 

Para Mir, el activismo socorrista la sostiene para estar frente al curso. “Los modos que tenemos de acompañar, de hacer talleres, a mí me sostienen para ir frente al aula y decir ‘yo estoy acá’”. 

Y concluye: “el socorrismo debe intervenir en los espacios educativos porque es una militancia que quiere informar. Porque creemos que la información es poder. Porque creemos que todes tenemos derecho y tenemos que poder llegar a la información para poder decidir qué hacemos y qué no hacemos con algo tan importante como es nuestro cuerpo. Si yo no tengo esa información no tengo poder de decisión”.

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