“Cuidar es cuando la seño nos presta atención”: La ESI y el mundo justo donde las niñas no son madres

La educación como política de cuidado para a(r)mar ese mundo justo donde las niñas no son madres fue el tema de conversación que las socorristas y maestras Belén Grosso y Nadia Mamani compartieron en el segundo encuentro del ciclo “Es Ley, el aborto como contenido pedagógico”, organizado por las colectivas de Socorristas en Red -feministas que abortamos- de La Revuelta de Neuquén, Fiske Menuco, Gran Buenos Aires y Las Hilando, de Córdoba.
A lo largo de la charla, realizada este miércoles de manera virtual, Belén y Nadia retomaron los aportes que la investigadora feminista Graciela Morgade realizó en el primer encuentro para entrelazar los marcos generales de la Ley 27.610 de acceso al derecho al aborto, la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI), con el riesgo que implican los embarazos en niñas y adolescentes y la tarea docente como política de cuidado.

Lazos entre la IVE y la ESI
“Nos interesa poder hablar sobre abortos en los diferentes espacios, como las instituciones educativas”, aseguró Nadia al repasar los principales puntos de la Ley más colectivamente luchada que garantiza el aborto seguro. Entre ellos, mencionó que es voluntario hasta la semana 14, inclusive y por causales desde la semana 15; los lugares a donde recurrir para solicitar el aborto; los plazos que deben cumplirse y los detalles para que puedan acceder las personas menores de 18 años.
En su artículo 13, además, la Ley 27.610 establece que debe implementarse la Ley de ESI sancionada en 2006 y que lxs docentes deben capacitarse a fin de brindar “atención, contención y seguimiento” a quienes deciden abortar.
“Desde nuestro rol docente tenemos que asumir la posibilidad de armar y desear pedagogías que desarrollen el potencial que tiene pensarnos como referentes socioafectivos”, agregó Belén al referirse a la figura de “referente socioafectivo” planteada en la Ley. Así, la presentó como un espacio donde potenciar la escucha y las pedagogías de cuidado: “referentes que protejan, escuchen y, por qué no, que desalienten la maternidad en niñas y adolescentes”.
En un mundo justo las niñas no son madres
Según un informe del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM), un embarazo infantil forzado “se produce cuando una niña o adolescente queda embarazada sin haberlo buscado o deseado y se le niega, dificulta, demora u obstaculiza la interrupción del embarazo”.
Los embarazos en niñas y adolescentes conllevan graves consecuencias para sus vidas presentes y proyectos futuros. Basadas en el estudio del CLADEM, Nadia y Belén detallaron los riesgos que implican los embarazos infantiles forzados en la salud física, mental, social y económica de las niñas y adolescentes que son obligadas a gestar, parir y criar.
Entre ellas, indicaron que las niñas tienen cuatro veces más probabilidades de morir a causa del embarazo que las mujeres de entre 20 y 30 años, a lo que pueden sumarse cuadros de depresión, angustia y ansiedad.
“De las investigaciones realizadas sobre este tema se concluye que más de la mitad de esas niñas que quedan embarazadas interrumpen sus estudios y que, de ese total, hay un 40% que abandona para siempre la escuela”, añade Belén y alerta: “Estos son datos que encarnan niñas y adolescentes”.
Para a(r)mar ese mundo justo donde las niñas no son madres, Grosso y Mamani proponen pensar la tarea docente desde una política feminista del cuidado. “Acompañar está ligado hondamente con nuestra tarea de educar”, asegura Belén.
“Cuidar es cuando la seño nos presta atención”, dice el testimonio de Martina, una niña de 11 años entrevistada por lxs socorristas Belén Grosso y Nadia Mamani para esta charla.
“Cuidar es des-idealizar, des-romantizar la maternidad y cuestionarla como destino”, suma Nadia. “Las prácticas de cuidado prometen esperanza, prestan atención y escuchan, operan desde la memoria corporal, ofrecen saberes, conocimientos y consejos”, agrega Belén.

En esta tarea de hacer vivir la Ley y garantizar que todas las personas con deseos de abortar accedan a su derecho, la ESI juega un papel fundamental.
“¿Qué pedagogías de anticipación de riesgos de la maternidad desarrollamos como docentes?”. En esta pregunta que Mamani y Grosso dejaron al finalizar la conversación confluyen haceres y estrategias para ensanchar la Ley del derecho al aborto y a(r)mar este mundo justo donde las niñas no son madres.
