¿Dónde está Delicia?

La desaparición de Delicia Mamani está marcada por irregularidades y sospechas de trata. En esta nota, el recorrido de una lucha que fue puesta en marcha por la comunidad educativa del profesorado de Enseñanza Primaria de la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó, de la ciudad de Córdoba, donde Delicia es estudiante.

Por Laura Rosso

Delicia Mamani es una estudiante de 26 años, desapareció el 21 de noviembre de 2025, en Malagueño, provincia de Córdoba, localidad en la que vivía. Había terminado la cursada en octubre y se preparaba para rendir los exámenes finales. Siempre se dedicó mucho a sus estudios, había promocionado todas las materias de primer y segundo año. Delicia quiere ser docente. Ese 21 de noviembre era feriado y Delicia salió muy temprano de su casa. Eran las 5 o 6 de la mañana, se fue sin saludar. Ese día, su celular dejó de funcionar. Por todos estos motivos, tanto sus amigas del Carbó como sus profesoras, creen que Delicia se fue de su casa obligada. 

Una denuncia que no fue tomada

El 20 de noviembre, un día antes de desaparecer, Delicia le envía un mensaje a su compañera Micaela, era como una posible despedida. Cinco días después, el 25, otra compañera advierte por redes sociales que están buscando a Delicia en la provincia de Jujuy. Inmediatamente, toda la comunidad educativa del Carbó comenzó a movilizarse ante esta situación: ¿Cómo la buscaban en Jujuy si Delicia vivía en Córdoba? La familia intentó presentar la denuncia por desaparición el mismo 21 de noviembre en Malagueño, sin embargo no fue tomada alegando que debían esperar 48 horas. “Ese tiempo es crucial si hay una red de una de trata detrás», subraya Mara, profesora de Delicia. Recién el 29 de noviembre María, su mamá, pudo formalizar la denuncia en Tribunales junto a la comunidad del Carbó y el 1 de diciembre tomó el caso la abogada Natalia Lescano. 

Micaela con Delicia, a la derecha.

Una carta extraña

Delicia es una joven muy tímida, no solía contar sus problemas o hablar de sus condiciones de vida. Sus compañeras y profesoras descubrieron -después de su desaparición- que caminaba siete kilómetros para llegar a la escuela. Hacía esta distancia teniendo una discapacidad motriz. Vivía con su madre y su hermano en un cortadero de ladrillos, sin vecinos, y dormía en un piso, mitad de cemento y mitad de tierra. En la casa no había camas. Después de su desaparición, María su madre, encontró una carta en la cual Delicia decía que se iba a «explorar el mundo» y pedía que no la buscaran. Algo muy raro por las características de su personalidad, por eso les docentes consideran que esa carta pudo haber sido dictada y Delicia obligada a escribirla.

Días antes de su desaparición, Delicia actuaba diferente, estaba angustiada. Le había pedido a su mamá que dejara de mirarle el celular, por ejemplo. Este hecho sospechoso se suma a otro: los pasajes que usó Delicia para irse no fueron comprados en Córdoba, sino en Jujuy. Esta situación involucra a Cancio Tencuri Flores, cuñado de Delicia, y marido de su hermana Amalia, él reside  en Jujuy mientras que Amalia vive en el paraje Punta de Agua localidad de Malagueño, en una zona de cortadero de ladrillos. Es ahí donde Tencuri Flores realiza la denuncia por la desaparición de Delicia. La hipótesis es que Tencuri Flores coaccionó a Delicia porque no tenían recursos económicos, cada vez que el sospechoso se refería a ella le decía que tenía que trabajar. Además, Tencuri Flores le proporcionó pruebas a la madre de Delicia y quería convencerla de que no hiciera la denuncia. Le mandó un video de las cámaras de seguridad donde se ve a Delicia en la terminal de Villazón. Sin embargo, en ese mismo video también se ve a tres personas cerca de ella y vestidas iguales. En la actualidad se desconoce el paradero de Cancio Tencuri Flores.

Movilizaciones y marchas por Delicia

La primera movilización organizada por la comunidad educativa del Carbó fue en diciembre. Había que contar la desaparición de Delicia y también la ausencia total de protocolos para encontrar a personas desaparecidas. Además, Mara se dirigió a la Cancillería de Bolivia, donde minimizaron el caso, dijeron “que estas cosas ocurren frecuentemente”. En este camino de lucha, la profesora de Delicia contactó a la activista Adriana Guzmán del colectivo Ni Una Menos Bolivia para unir la lucha por su aparición y poder encontrar a la joven.  

Pedido de cambio de carátula

¿Cómo accedió Cancio Tencuri Flores a las cámaras de seguridad de la terminal de Villazón? Es necesario que el caso pase a la justicia federal, a través de la carátula de Trata de personas. Hasta ahora la justicia ha hecho poco y nada. Tencuri Flores es uno de los principales sospechosos, primero mintió sobre su identidad haciéndose pasar por el hermano de Delicia, luego obtuvo material de manera sospechosa y ahora no se sabe dónde está. Actualmente el expediente se encuentra radicado ante la Cámara Federal de Apelaciones, donde se está resolviendo el pedido presentado para que la investigación pase a tramitar en el fuero federal.

Exigimos la aparición con vida de Delicia, saber donde está, la queremos estudiando junto a sus amigas “no es posible que se haya ido de esta manera”, coinciden Micaela y Ticiana, sus compañeras del profesorado. “Pasaron cuatro meses y sentimos que las noticias sobre el caso de Delicia no está en los medios. La visibilización del caso se mantiene principalmente a través de nuestra cuenta de Instagram Buscamos a Delicia Mamani y por las marchas, como la del 8M, donde notamos mucha más gente apoyando con carteles de Delicia. Ella no se hubiera ido a ‘explorar el mundo’ de esta manera”, insisten.

La próxima acción es sumarse a la marcha del 24M y dirigirse a los Tribunales Federales con la consigna “¡No nos van a parar. Ella y su familia nos necesitan!”

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