Reunión Plenaria de Socorristas en Red: -Reafirmar una y mil veces: a la clandestinidad no volvemos más-

Apenas iniciado el otoño nos encontramos en la reunión plenaria presencial de la Red de Socorristas. La cita esta vez fue en la localidad de Río Ceballos, Córdoba. Con la presencia de 92 activistas de colectivas de distintos puntos del país, quienes dispusimos de tiempo para seguir armando desobediencias colectivas. Suspendimos el tiempo por tres días. Ese tan escaso en épocas de vorágine y precarización de las vidas. Dar tiempo al activismo es parte de nuestras venganzas contra el capitalismo y sus múltiples formas de abuso, de genocidios y guerras. 

Una reunión para conversar sobre nuestros modos de hacer y para reafirmar la importancia de sabernos parte de una organización que resiste y prefigura otros mundos a partir de acompañar las decisiones de abortar. 

Una reunión para repasar en clave histórica algunas de las luchas por las autonomías sexuales y la justicia reproductiva en el país. Destacar los esfuerzos y logros colectivos y transformadores que nos anteceden construyen memoria y reconocimiento. Revisitar el tiempo largo es un ejercicio por demás necesario para explicarnos algunas coordenadas de este momento político y que eso nos permita seguir articulando alianzas para acompañar.

Una reunión para dialogar y proyectar a partir de cómo se van dibujando nuevas necesidades del acompañar en tiempos de ultraderechas globales, en un país que se presume laboratorio de aplicación de políticas ferozmente destructivas de la mano del gobierno de La Libertad Avanza, encabezado por Javier Milei.

Una reunión para disentir sobre parte de lo acontecido en algunos de nuestros haceres, sin perder la decisión de volver a mirarnos para reconocernos en nuestras potencias, reafirmar acuerdos y reconfigurar otros como parte de la vida activista, la que nos desafía cotidianamente.

Una reunión para volver sobre un aprendizaje desde la ética de los cuidados: la persona que aborta es dueña de esa decisión.

Una reunión que nos confirma que el oficio de acompañar las decisiones de abortar es artesanal y que se nutre de una pedagogía del cuerpo a cuerpo, de rondas y encuentros, de afectos, de historias singulares que se vivencian en territorios concretos con desigualdades múltiples. 

Una reunión para reafirmar que sabemos hacer vivir la Ley 27610, de acceso al aborto en Argentina. Y que la convicción de que a la clandestinidad no volvemos más, se nutre de persistencias sostenidas y diversificadas. Persistir en los acompañamientos como lugar donde transgredir, organizarnos, lanzar preguntas y vivenciar la construcción de esperanzas.

Una reunión para reafirmar que a 20 años de la sanción de la Ley 26150, de Educación Sexual Integral, reconocemos lo mucho que esa herramienta legal se expandió como proyecto político pedagógico. Que desde la ESI y con la ESI, abogamos para que se comprenda que en un mundo justo las niñas no son madres. La ESI rescata a infancias y adolescencias de la maternidad. La ESI vive.

Una reunión para reafirmar que unir las luchas es la tarea, aunque en muchas circunstancias no sepamos del todo cómo hacer para que esto sea una realidad; sabemos que nos necesitamos, que esa consigna es un programa de acción que marca una trayectoria y un horizonte común con quienes queremos que todas, todes y todos vivamos nuestras vidas con dignidad. Unir las luchas con las colectivas y organizaciones que hacemos parte de la Red Compañera, de acompañantes feministas de América Latina y el Caribe. Unir las luchas y las voces contra el genocidio al pueblo Palestino. Unir las luchas para que las personas con discapacidad dejen de ser prenda de cambio de un ajuste sin límites. Unir las luchas para insistir que el agua no se vende y que la educación y la salud pública son bienes comunes que no nos resignamos a perder.  Porque como nos enseña bell hooks “la esperanza nos empodera para continuar trabajando por la justicia, aunque las fuerzas de la injusticia parezcan a veces más poderosas”. 

Hacemos tiempos, hacemos conversaciones, hacemos repasos, hacemos memoria, hacemos acuerdos, hacemos vivir la ley, hacemos vida colectiva, hacemos salud comunitaria y feminista. 

La lucha sigue. Lo sabemos, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo nos lo enseñaron. 

-Socorristas en Red-
Argentina, abril de 2026

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