Pedagogías socorristas para cuidar la ESI

Durante las primeras semanas de junio, estudiantes de 1ro a 5to año de la Escuela Secundaria N° 48 de El Bolsón, provincia de Río Negro, pasaron por los talleres de ESI brindados por Socorro Rosa Comarca Andina, una de las colectivas patagónicas de Socorristas en Red (feministas y transfeministas que abortamos). ¿Cómo surgen estos talleres? ¿Qué los mueve? ¿Qué pasa con las preguntas incómodas que insisten y persisten en un contexto de ataques gubernamentales a la ESI y los derechos?
Por Camila Vautier
Fran tiene 17 años y es el presidente del Centro de Estudiantes de la Escuela Secundaria (ESRN) N°48 de El Bolsón. Conoció a Socorro Rosa Comarca Andina charlando con una amiga de otro colegio, a donde la colectiva también había llegado con sus talleres. “La idea surge porque nos moviliza la temática, el feminismo, el aborto y las identidades”, asegura. “Queríamos traer el feminismo a las escuelas”, agrega Federico, otro integrante del Centro.
Así, entre encuentros en la plaza y mates, entre socorristas y jóvenes del Centro de Estudiantes, se fueron tejiendo las dinámicas que guiarían estos cinco talleres: las tarjetas «Con la ESI aprendimos» de La Revuelta serían el recurso pedagógico para disparar a las preguntas incómodas y necesarias que brotarían en las aulas del ESRN 48.
En los talleres surgieron dudas, debates y emociones encontradas ante preguntas incómodas. Un estudiante, luego de leer una de las tarjetas en el encuentro, definió: “la ternura es otra manera que no son las violencias”.
“Me pareció muy interesante traer a las socorras a la escuela porque es un tema tabú, del que no se habla”, cuenta Amaranta, de 16 años, otra integrante del Centro.
Vanesa es activista de Socorro Rosa Comarca Andina y explica que “estar en las escuelas es una construcción pedagógica de nuestro hacer socorrista”. Agrega: “Es poder compartir con les pibis los derechos con los que contamos para acceder a un aborto seguro y también abrir el diálogo a muchas maneras de habitar el territorio”.



Para Andrea, de Socorro Rosa Comarca, en los talleres, buscan “acercar un derecho”: el derecho al aborto -Ley 27.610- y a la Educación Sexual Integral (ESI) -Ley 26.150-. “En este momento tan complejo, donde está siendo tan vapuleado desde los gobiernos, acercarlo desde un modo de hacer que nosotras nombramos como salud comunitaria, es acercar la salud a la escuela”. “Ir renovando los debates, las palabras y las maneras de acercarnos tanto a la Ley, como a la ESI”, suma Vanesa. “Es en las aulas que nos encontramos con distintas maneras de mirar, de pensar y sentir el aborto. Es el único espacio donde pueden encontrar ese debate, aunque no lo quieran escuchar”.
¿Qué pasó en los talleres?
“Hubo varias discusiones. En uno hubo una discusión sobre identidades. Opiniones conservadoras”, cuenta Fran. “Prejuicios”, suma Amaranta. “En ese taller salieron muchas preguntas incómodas y muchos no quisieron quedarse”, cuentan. Pero las preguntas salieron del aula y surgieron en el baño, en los pasillos. ¿Cómo acceder a un test de embarazo? ¿Esa relación, fue consentida?
“Fue un espacio lindo y cuidado donde poder expresar inquietudes. Se habló de violencia obstétrica, muchas y muchos estudiantes contaron la experiencia en sus familias que habían sufrido de estas violencias”, relata el presidente del Centro de Estudiantes. “Surgieron espacios de reflexión, de muchas dudas que yo también tenía. Aprendí cosas que de otra manera no hubiera aprendido”, agrega Federico. “Yo me quedo con el encuentro entre cursos. Fue significativo dentro de la escuela”, asegura Fran.
La potencia de la ESI
Tras los encuentros, debates y charlas, algo resonó en la escuela: la ESI sigue vigente, así como la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria y Legal del Embarazo. “Estas leyes, estos derechos de les estudiantes están vigentes y son necesarios”, destaca Andrea, desde Socorro Rosa Comarca.
“La apuesta por las pedagogías socorristas que tienen que ver con las políticas de cuidado. La ESI nos cuida, cuida las adolescencias, las infancias y las docencias. Como la ESI nos cuida, cuidamos a la ESI y esta es una forma: mostrar su vigencia, mostrar su potencia y todo lo que posibilita”, concluye la activista.
